Allá por 2012, durante los convulsos días en los que dos disparos, reales, focalizaron todo el interés de los medios españoles e inundaron las redes sociales de bromas y chistes, el entonces nuevo y magnífico canal de Tdt, Paramount Channel, quiso sumarse a la fiesta con la más que pícara emisión de una gran película: ‘Cazador blanco, corazón negro’. 

Si lo que quería Paramount era captar al público español aprovechando la famosa cacería del rey Juan Carlos, bien podría haber optado por ‘Hatari!’, del siempre polifacético Howard Hawks. Rodada en África y cargada de peligrosas, sorprendentes y muy reales escenas de caza —no como ahora—, los elefantes cobran un protagonismo especial, convirtiéndose en los divertidos compañeros de aventura de John Wayne y Elsa Martinelli. Sí, con ‘Hatari!’ hubiera bastado.

También piensa uno en ‘Los demonios de la noche’ o en ‘La reina de África’, que si bien no es de Paramount sí que sirve para enlazar con el tema que nos ocupa. Dirigida por John Huston y rodada igualmente en el continente negro, la famosa historia de Bogart y Hepburn en medio del río se convirtió pronto en todo un mito del cine, no solo por su calidad o sus inolvidables personajes, sino por la historia detrás de su caótico rodaje. Este fue recogido por el guionista del film, Peter Viertel, en un libro llamado, precisamente, ‘Cazador blanco, corazón negro’.

Hatari y sus simpáticos elefantes

La obra de Viertel sería a su vez tomada por Clint Eastwood, que, fascinado con la figura del polémico director, decidió convertir ese texto en película. El resultado, ‘Cazador blanco, corazón negro’, acabó siendo la elección de Paramount Channel entre las posibilidades que se le ofrecían para tratar el tema “safari-caza”. ¿Por qué?

John Wilson —John Huston, Clint Eastwood— es un afamado e intocable director. Sus grandes obras del pasado le avalan ante el público. No sigue las normas establecidas, no respeta a los que le rodean y “a pesar de ello”, dice la voz en off, “tiene la mágica y casi divina habilidad de salir siempre airoso». ¿Les suena? Pues seguimos.

Wilson decide viajar a África con el pretexto de rodar su nueva película. La productora, alarmada, trata de convencerle de que no es necesario irse tan lejos, pues en verdad no puede permitirse semejantes gastos. “¿Quién pagará esto?” le pregunta su guionista. “Por eso no te preocupes…”, responde Wilson. Al director le dan igual los números de una productora que, de hecho, es la que le mantiene.

Clint Eastwood, John Wilson, John Huston

Él solo quiere correr aventuras, pasarlo en grande, escapar de su rutina y sus deberes… Y sobre todo, sobre todo, cazar un elefante. Y a eso se dedica en África, mientras desquicia a su equipo de trabajo y a pesar de las permanentes llamadas que llegan desde casa recomendándole encarecidamente que se centre, que no siga por ese camino, que no desparrame y que haga lo suyo: reinar, digo, rodar.

Y entonces, el accidente. Un trágico desenlace que da al traste con la caza del elefante, que despierta a Wilson de su obsesión y que convierte el viaje en un escándalo y una soberana —nunca mejor dicho— cagada.

Wilson termina abatido. No se le rompe la cadera, pero sí su negro corazón. Y desde su trono de director, con ojos llorosos y voz cansada termina por decir lo que todos estaban esperando: “Lo siento. Me he equivocado. No volverá a ocurrir”. Aunque en su caso lo hace con una sola palabra: “Acción”.

Sin duda Paramount Channel sabía que con ‘Hatari!’ el impacto no sería el mismo. ¿O fue todo mera coincidencia? Sea como fuere, ahí están unas similitudes que ahí quedaron, ya que el director español ni siquiera terminó siendo capaz, a modo de disculpa, de rodar ‘La reina de África’.

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Cazador blanco, cadera rota

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